lunes, 22 de febrero de 2021

They are talking about fucking M*A*S*H?????



"La guerra es como cuando llueve en Nueva York y todos se juntan bajo los techos de las calles. Se hacen familiares los unos con los otros. Perfectos extraños. La única diferencia es que en la guerra también está lloviendo en el otro lado de la calle, y la gente acurrucándose allá está tratando de matar a los que están juntándose acá"

 
- M*A*S*H E24S04 The Interview




"[...] Y hay un fenómeno particular en los días lluviosos donde una docena o más de hombres y mujeres en traje se reúnen alrededor de algún vagabundo en una esquina y, en silencioso unísono, levantan sus paraguas para dejarlos caer en un duro golpe, una y otra vez...[...] Creo que esta ciudad tiene el poder de hacernos ganado. Sabe cuán flexibles somos, más que nosotros mismos"
- I Am In Eskew Episodio 4 Culpability





I Am in Eskew y M*A*S*H son dos programas con, pensaría, poco en común. Hasta hace poco, si me preguntaran, diría que lo único que comparten es el sector de mi cerebro que han estado destruyendo desde su introducción a mi vida. Esto cambio cuando, escuchando una playlist de I Am in Eskew, encontré varias canciones de mi playlist de Mash, y terminé añadiendo aún más. Me pregunté entonces cuál sería la relación entre estas dos, y si podía permitirme las neuronas que perdería en el análisis. Ambas respuestas espero encontrar en este post.


I Am in Eskew, sujeto de la playlist que comenzó este análisis, es un podcast de horror de 30 capítulos. Son las grabaciones de David Ward, que se ve atrapado en la ciudad de Eskew, locación desconocida, y los horrores que describe a un vago "exterior". Lo que separa la narrativa de Eskew de otros podcasts de horror que he escuchado, es que el antagonista, fuera de ser una persona, o dígase ente maligno similar a un dios (como en Magnus Archives) o un ser que aterroriza (dígase fantasmas u hombres lobos) o lo monstruoso como un submundo del nuestro (pienso en por ejemplo, Alice isn't dead), el horror es una conciencia y a la vez una locación, esto sería la ciudad de Eskew en sí. El podcast comienza con David diciéndonos: "Ya no me aterroriza la gente, sino los lugares". Las paredes no "contienen" el horror sino que lo causan y David se ve sin posibilidad de escape porque no solo la ciudad sabe que esta en ella, sino que desea su presencia y angustia. La historia empieza in media res y David no está intentando escapar, solo quiere decirnos que está atrapado, que está intentando sobrevivir, y que esta solo.


Nuestro segundo sujeto es la sitcom de los 70-80 M*A*S*H. Mash es una comedia- drama ubicada temporalmente en la guerra de Corea y televisada durante la guerra de Vietnam. Usó su poder televisivo para entregar mensajes anti guerra de manera accesible para el público, y aún hoy en día es impresionante reconocer cuanto se la jugaron para decir "la guerra es mala" incluso más que media hecha hoy. La serie gira alrededor de un hospital móvil en Corea, encargado de realizar mayoritariamente cirugías de emergencia y el protagonista de la serie es Hawkeye, cirujano, cuya característica principal es su sentido del humor, y su capacidad de tenerlo en, bueno, el medio de la guerra. La propiedad episódica de la serie significa que esta cae en los hombros de los personajes mas que en trama, y sus conflictos con personajes de visita no se expanden fuera de los 20 minutos que toma resolverlos. La serie evoluciona a través de sus 11 temporadas, siendo las primeras prácticamente solo comedia, mientras que las últimas y en especial su desenlace caen más en el drama, y las consecuencias que la guerra tiene en los personajes.


Mi primera idea de dónde es que yace la sobre-imposición entre ambas va a hacia lo horrible e inescapable, lo mental interseccionado con lo físico, quién eres y dónde estas y donde se empieza a borrar la separación. Es en el primer capítulo de Eskew donde el horror de la ciudad se nos es descrito como un estado de terror donde "tu mismo, al confrontar la pesadilla, estas causando que algo terrible ocurra". Eso ya de por sí nos da un paralelo directo con Mash: la realidad de ser una herramienta de la guerra. Los personajes de Mash, y en su mayor medida Hawkeye quién es más crítico del conflicto, se ven enfrentados a la realidad de que por mucho que intentan salvar vidas, estas solo volverán a ser puestas en riesgo en el frente de batalla, ya sea para volver heridos nuevamente al hospital, morir, o continuar la violencia. Es una ironía cruel, pensar que quizás el menor daño pueda nacer de no salvar a estos soldados, que quizás al dejarlos morir morirá también la guerra, pero ninguno de ellos es capaz de tomar esa decisión (moral y prácticamente). Y este es un conflicto que se repite una y otra vez en la serie: Hawkeye trata de detener helicópteros de irse pues solo traerán más heridos pero eso no detendrá la guerra, engaña a un general para operarlo y dejarlo incapaz de llevar a sus soldados a batalla pero eso no detiene la guerra, Hawkeye salva a un soldado solo para que este vuelva al frente y mate a más personas, efectivamente continuando la guerra al salvarlo. Eskew toma este concepto de existencia con horror como consecuencia en un sentido más literal, la ciudad ve a David como alguien que la ve por lo que es, y casi enamorada de él le presenta su horrores como pruebas de lealtad, o regalos. En el mismo episodio del principio, amantes se intercambian cartas abstractas de pasión y posesión, y se presentan obsequios, como una flor perfecta hecha de piel y carne, se replican las acciones de un afecto que solo encuentra traducción en el horror. Es una metáfora de la relación que la ciudad tiene con sus habitantes, entregándose "al parecer con los únicos materiales que posee", que en su caso es lo grotesco. Ambas relaciones, la de los médicos con la guerra y los habitantes con la ciudad, son relaciones de mutualidad donde una parte por virtud de situación no puede escapar, y la otra necesita del otro como un espectador. Y si bien a diferencia de Eskew la guerra no tiene una conciencia como tal, Mash hace el análisis de que una creación de violencia y horror no puede dar frutos a algo distinto de sí mismo, que nada bueno puede salir de la guerra por consecuencia de salir de la guerra: la única forma de llegar a la paz es deteniéndola, pues esta solo se alimenta de si misma.


El segundo episodio de Eskew abre con la idea de que David no puede traer su vida pasada, es decir, su vida antes de llegar a Eskew, a Eskew. Nos describe el intento de imprimir fotos, como estas se corrompen, los rostros de sus seres queridos y los escenarios confundiéndose y deformándose "como si un video de secuestro ha sido tomado de mi propia historia. Y, de hecho, se siente como una amenaza consciente y calculada. Un acto de violencia contra la persona que solía ser". Y este acto no es solo violencia hacia su pasado, sino hacia su presente, atrapado en este lugar dudando si una vida anterior siquiera existió. En Mash, esta pérdida de identidad empieza como un elemento visual, la serie toma lugar en Corea, donde ninguno de los personajes tiene una historia propia y por tanto sus introducciones están sujetas su rol e identidad militar. Al de-contextualizar a estas personas de su hogar este solo existe en diálogo, ya sea en forma de nostalgia o fantasía, y el único lugar físico y por tanto existente es Corea, ya bombardeada y presa a su vez de la guerra. Las veces que el hogar es representado de manera visual es a través de videos caseros y ellos, con voces estáticas e imágenes en blanco y negro, disparan inmediatamente la idea de que esto no es más que un substituto, la vida pasada artificialmente reconstruida, la guerra deformando también el hogar. Y el mismo horror que siente David frente a la idea de olvidar quién fue y los rostro de aquellos que quizo sin el presente recordatorio, las menciones del hogar reiteradas durante la serie pasan de ser suaves profundizaciones de personajes a una fe desesperada en una identidad no expuesta a la guerra. Bj, uno de los protagonistas, se refiere a si mismo no como un doctor militar sino como "un civil temporalmente deslocalizado" y esta idea de desconexión entre la guerra y la identidad es desafiada durante la serie como un conflicto principal. Bj es presentado usualmente escribiendo o leyendo cartas y sufriendo la pérdida de su vida familiar; es quien más habla de su casa y sus habitantes, y presenta la idea de la guerra como una atemporalidad: Bj vive en el pasado y en el futuro, el presente por virtud de estar ocupado por la guerra, no existe. La guerra, reitera, es un sueño del que algún día va a poder despertar, y su verdadero ser despierto no sufrirá consecuencias. Sin embargo una y otra vez su identidad se ve amenazada, cuando pierde oportunidades de vivir el sueño americano con su familia y no sabe como encontrarse fuera de ese contexto, y cuando la guerra toma en sus manos la decisión de recontextualizarlo: lo obliga en ocasión a elegir su vida por encima de otro y es obligado a reconocer después del hecho "me hicieron un soldado". La tragedia viene al entender que al igual que el doctor no encontraba su lugar en la guerra, puede que el soldado olvide como llegar a casa. David cuenta sus noches solo en su apartamento "paso por las fotos e historias de mi vida pasada, los rostros que recuerdo. Solo para asegurarme que las recuerdo. Creo que era un mejor hombre entonces. Quizás" Y es sobre esa duda, no saber con seguridad cuánto se ha cambiado. El hogar se presenta como el faro capaz de mantener la identidad intacta, y a través de la distancia y la exposición al horror, el peor temor es el riego de olvidar que ese faro existe. Últimamente, que la identidad sea algo que ya no encuentre lugar en el hogar y se encuentre varado en el horror.
 
David nos relata en un momento como Eskew lo amenaza frente a la idea de que algún día pueda volver a casa: "puede que [mi madre] se gire para revelar un rostro que no es el de ella, sino blanco como la tiza y vacío y sonriente, y yo sabré que sigo en Eskew", demostrando que estas historias no son la típica secuencia de "héroes escapan y vuelven a casa", debido a su prolongación, y la imposibilidad de un verdadero escape. David sabe que no puede escapar la ciudad y Hawkeye y Bj están a merced del ejército y sus decisiones. Al estar los personajes estancados, el hogar deja de ser un faro a ser algo más parecido a un ancla, un sueño. The Haunting of Hill House, otro ejemplo del espacio como antagonista, comienza con: "Ningún organismo vivo puede continuar existiendo cuerdo bajo condiciones de realidad absoluta; incluso alondras y saltamontes, según algunos, supuestamente sueñan. Hill House, no cuerda, se yergue solitaria contra sus montes, conteniendo oscuridad". Esto abre la idea del horror como una realidad incapaz de contener fantasía. David tiene un trabajo y su apartamento, un bar que frecuenta; Bj y Hawkeye toman desayuno juntos y cuelgan su ropa a secar en la tienda que comparten. Dentro del horror se han aferrado a la fantasía de la mundanidad, son representaciones de cómo la humanidad se adapta a largo plazo en lo doméstico. La cotidianidad se manifiesta en el horror pues no es posible mantener la condición de espanto, en algún momento la persona busca un hueco donde acurrucarse, y el nuevo hogar se forma de una u otra forma para resistir el avance del horror. Esto apacigua y prolonga el sufrimiento, ya que mantiene la posibilidad de un quiebre y los personajes pueden seguir reaccionando en horror. 
 
El primer instinto que manifiesta el hogar, por supuesto, es el intento de replicar el hogar perdido: Bj recrea la imagen de familia nuclear que tiene en su cabeza, tomando bajo su cargo familias enteras, y forzando su propia imagen de esposo fiel y padre de familia, Hawkeye reintroduce su humor en el campamento, y bajo la conciencia de que nada sobre la guerra es para bromear, se hace a sí mismo el chiste, o al ocasional personaje lo suficiente caricaturesco para ser el hazmerreír del episodio- David toma un camino similar, "cuando finalmente vengas a Eskew, entenderás; siempre es mejor para tu salud, a largo plazo, si es que puedes terminar el chiste", nos dice al final de una experiencia particularmente cercana a la muerte. Efectivamente estos intentos de traer algo del "mundo antiguo" a este nuevo espacio caen en su propia composición pues no tienen la base en la que sostenerse. La guerra, la ciudad maldita, simplemente no está hecha de los mismos ingredientes que el sueño del hogar; Bj pierde las familias que acoge y tanto su fidelidad como identidad son puestas a prueba, Hawkeye cada vez es más ira que humor, las bromas menos una gracia que una llamada de auxilio. La única otra solución, entonces, es crear un hogar desde cero, sin arrastrar el pasado. Pero nuevamente, nada nacido del horror puede concebir algo distinto de si mismo. Es simplemente violencia en la otra dirección.
 
El episodio 3 de Eskew presenta la siguiente trama: Un gran número de gente se pone a excavar en un punto de la ciudad. Lo hacen con las manos, con lo que sea que encuentren, hace que sus dedos se gasten hasta al hueso y sus ojos quedan ciegos en las profundidades del agujero que han creado. Lo llaman una enfermedad. Para contrarrestar la enfermedad se crea la moción de construir una torre, un trabajo al servicio de Dios para mantener las mentes ocupadas para que estas no caigan presas de la enfermedad de excavación. La locura de los "topos" es contrarrestada por la locura de los constructores de la torre, y si bien uno fue creado para combatir el otro, trabajan de manera paralela en la profanación del paisaje. Y en Eskew, donde la ciudad es el horror, la construcción es violencia. Ambos son trabajos fútiles, solo que uno es visto como lo enfermizo y el otro como la salvación, pero en base a la misma locura. En Mash, podemos argumentar que la bifurcación se crea en aquello que acciona la guerra (las batallas, la violencia, incluso el hospital) y aquello que se hace para sobrevivirla. Cuál es cuál es uno de los conflictos de varios episodios, ignorar la guerra es enfermizo y aferrarse a ella es enfermizo, distraerse es salvación y encontrar tu lugar en la guerra es salvación. Para poner un ejemplo se puede ver al personaje de Charles, quien además de sufrir su estadía en Corea, trae consigo lo más posible de su hogar en Boston, particularmente un tocadiscos y un número de vinilos que lo vemos escuchando constantemente. Para el final de la serie, lo cotidiano y usualmente cómico del acto se hace tragedia: es forzado a admitir que la guerra lo hizo perder la música, al convertirla en refugio la ha condenado a un recuerdo indiscutible de todo lo que quería ignorar. En su más inocente deseo de usar algo para reconfortarlo, él mismo se hizo perder parte de su vida. Esto es algo que vemos repetido en todos los personajes de la serie. Lo que más vemos en la pantalla -si no está directamente relacionado con la guerra o con el hospital- son nociones de casa, son juegos y bromas; Hawkeye construye una destilería, él y Bj compran una chimenea falsa frente a la cual acurrucarse, Bj organiza fiestas de San Valentín, de disfraces, de lo que sea. Y para el final esto crea un conflicto donde el último arco es sobre entender que toda lo ocurrido es una ramificación cuyo centro es la guerra. La violencia en dos direcciones. Cuando se acaba la guerra se acaba el hogar que se construyó en ella.

 I Am in Eskew toma la decisión de introducirse a si mismo con la pregunta central de '¿cómo se percibe y comporta el amor dentro del horror?´'. David nos habla de la correspondencia de estos individuos enamorados al punto de la incoherencia, y se obsesiona con la idea de un amor tan dependiente y profundo: “En la noche me desvelo en mi vacía cama doble, tratando de no escuchar los ruidos más allá de las paredes, y me imagino poseyendo un amor tan intenso, tan individual, como la pasión del Sr How y la Sra Why”. El hecho es que esta intensidad y dependencia particulares solo pueden existir bajo las condiciones de horror. Al desear algo similar David esta presentándose como voluntario para la ciudad, y termina huyendo aterrorizado, finalmente rechazando este amor pues no es capaz de soportar su rostro, lo grotesco del obsequio. Bajo esta misma idea podemos decir que Mash, al forzar a los personajes a crear conexiones tan profundas y a quererse como familia propia les está haciendo una ofrenda que al existir bajo el contexto de la guerra forzará a los personajes a preguntarse cómo sobrevivir ambas cosas. Bj, en un infame capítulo donde es tentado a ser infiel, admite que no puede encontrar en sí mismo el espacio para preocuparse por la gente mientras está en Corea, "no puedo pasar de un hola a un te amo gracias a la guerra". El final de la serie sin embargo, actúa como un contraargumento a este principio, remarcando que la importancia que cada uno de ellos a tenido para el otro es indiscutible, lo que carga su propio peso, este es ¿cómo agradecer el horror? La despedida de Hawkeye y Bj marca el final de la serie con la confesión de que si bien la guerra es algo que desearían nunca hubiera pasado, el hecho es que pasó, y pueden encontrar alivio al saber que se encontraron el uno al otro, y que si bien el intento de olvidar los horrores es parte de lo que deben hacer para continuar con sus vidas, el afecto es algo de lo que nunca podrán desprenderse. Esto, obviamente, es parte de la tragedia, y podemos concluir que el acto de existir en estas condiciones de violencia extrema, por mucho que se encuentren bajo la protección cómica de una sitcom, no puede resultar en algo infiel a su contexto. El horror, tanto como el amor en la historia de Orfeo, pide que uno mire atrás, "aquí esta mi pregunta. Si el fantasma quiere nada más que ser visto, por qué aparecería detrás tuyo, y no frente a ti? La única respuesta que puedo encontrar es esta: aparece detrás porque ya sabe, con certeza absoluta, que no tendrás ninguna opción más que darte vuelta"






Finalmente decir que este análisis fue hecho a partir de los primeros 5 episodios de I Am in Eskew porque temo escuchar el resto, y que aún no termino el podcast. También añadir que iba a incluir más sobre la final de Mash pero al abrir el video me puse a llorar instantáneamente aún después de haberlo visto hace más de un mes. Este hecho me choqueó tanto que he decidido dejar este análisis como está. Buenas noches.

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