martes, 2 de abril de 2019

isla paraíso y el sueño homoerótico

Ahora que vivo solo en las semanas pongo el Mega todo el día. No me enorgullezco de eso, pero me gusta tener ruido de fondo y las teleseries son la mejor basura de fondo para poner al hacerse almuerzo.
Tal vez me estoy convirtiendo en una señora mayor, quien sabe.
Lo importante es que la teleserie que dan antes de las noticias de la noche es Isla Paraíso, que es harto mala. Es como comedia con harta base en "los hombres son Así y las mujeres son Asá y deben emparejarse Inmediatamente", lo que siempre es fome. Las comedias en general las encuentro bien malas, aunque el Mega entero no me gusta. Pero Isla Paraíso la odio, la odio porque pudo haber sido algo, un Algo digno de los poemas de Whitman o de las cartas de Wilde. Isla Paraíso, en mi visión, pudo ser la versión chilena de "el amor es un sacramento que debe ser tomado de rodillas".
Para los lectores que son tan afortunados como para no haberse encontrado con esta teleserie, la trama es que hay una isla en el sur de Chile, cerca de Chiloé. Allí viven solo hombres, y las alarmas de Rituales Complejos ya deberían estar sonando. ¿Una isla en el sur lejos de la sociedad donde solo hay hombres? Es como los vaqueros en el lejano oeste, donde iban los hombres gay para vivir lejos de los peligros inherentes de que te gusten los hombres en una sociedad y cultura homofóbica.
Isla Paraíso tiene esa premisa básica, pero la teleserie parte cuando llega una micro con puras mujeres a la isla, inmediatamente emparejándose todos y partiendo con la comedia típica de teleserie chilena, que incluye Hombre Feo con Mujer Fea, Personaje Secundario Idiota con Mejor Amiga (muchas veces de otro país!) y Viejos Calientes.
Cuando yo vi los primeros comerciales de Isla Paraíso pensé que si no hubiese llegado esa micro esa isla sería un sueño homoerótico. Pensé eso y en lo rico que se ve el Etienne Bobenrieth con su gorro chilote, porque puta que se ve rico vestido como sureño el weón. Pensando en estas dos cosas creé una Isla Paraiso alternativa, que aquí expongo.
Partamos con la isla en si. La isla no cambiaría tanto, seguiría estando alejada de la sociedad, pero esta vez más. En la teleserie establecen que hay una barcaza que viaja 2 (o 3) veces al día hacia la isla grande de Chiloé, pero en esta versión esa barcaza no existe. Habría un personaje que hace el trabajo, pero no es algo regular. A veces pienso que el cura de la isla (que comparte mi nombre, extrañamente) debería mantenerse pero cumpliendo un rol como el de George Blagden en Vikingos, un hombre que lucha entre su fe cristiana y su nueva situación. Podría ser que llega con la intención de hacer lo que en la teleserie llama "operación Génesis" (que lleguen las mujeres a la isla y todos tengan muchos hijos después del matrimonio) pero que al llegar a la isla sea inicialmente ignorado por sus pares. Decide bajar el perfil y dedicarse los primeros meses a aclimatarse a la isla. Arrienda una pieza en el hostal local (que dobla como bar restorán y sigue siendo atendido por el mismo personaje de hombre mayor que cumple el rol de comedia, aunque esta vez con una seriedad detrás de preocupación honesta por quienes habitan en la isla, algo que la teleserie original es incapaz de tener) y se amiga rápidamente del bartender y de su nieto.
Quiero que sepan que el cura debe aproximar entre los 40 y 50 años, porque este es un romance lento entre dos hombres mayores.
Su nieto es el mijito rico del Etienne que tiene un crush en su amigo cercano pero no se atreve a decirlo. Los otros personajes importantes de la isla serán el personaje interpretado por Pancho Melo en la original, que se mantiene igual pero en vez de odiar a las mujeres odia a todo el mundo, el hijo de Pancho Melo (pero cambiando el actor, tal vez lo interpreta el Felipe Rojas porque su personaje orginal lo vamos a cambiar), el personaje de mejor amigo de Pancho Melo que lo interpreta el que era el papá de la cabra lesbiana de Perdonen Nuestros Pecados y los dos cabros chicos. Aún no se si mantener el personaje de Fernando Godoy, porque aprecio la dinámica de idiotas que se quieren que tiene con el personaje del Etienne pero al mismo tiempo cuando lo miro sólo puedo pensar en su personaje de Casado Con Hijos. Me inclino a dejarlo y que el sea quien le gusta al nieto del bartender, y que tengan esa relación de amigos muy cercanos, tan cercanos que se gustan realmente pero temen ser sinceros con sus sentimientos por el miedo a arruinar su amistad.
A medida que la gente de la isla (excepto Pancho Melo) se va acostumbrando al nuevo cura, el cura se empieza a dar cuenta que la gente en la isla es media gay. Hay una escena (que el mega haría con música de Benny Hill, pero acá se haría seriamente) donde el cura ve al personaje del Felipe Rojas trabajando la tierra de Pancho Melo con algún amigo cercano, pero detienen la faena para besarse. El beso es casto, casi como una costumbre entre el trabajo que deben realizar todos los días, y el cura se confunde. Compara lo que se le ha dicho del amor entre hombres como un acto lujurioso de tentación versus lo que vio, la familiaridad entre ambos y el cómo pareciera que no necesitan palabras. Se ve el amor irradiando del personaje de Felipe Rojas después del beso y el cura ve que no hay tentación. Se cuestiona.
Me voy a saltar las escenas dramáticas de cuestionamiento de sus creencias (y de su propio ser) porque esto ya está bien largo.
Ya después de unos meses el cura pareciera aceptar a los habitantes de la isla y comienza a abandonar cada vez más la idea de la "operación génesis". Deja de comunicarse con sus superiores (lo cual ya era algo difícil, pues recordemos que esta isla está realmente aislada) y comienza a dedicarse cada vez más a la enseñanza de los dos chicos de la isla, al cual se acerca cada vez más. Con esto comienza una relación paternalista en el niño que es pelirrojo (que no tiene padres) y con el ahijado de Pancho Melo, lo cual sólo aumenta su curiosidad por el.
Propongamos lo siguiente: un día el ahijado (¿creo que se llama Moisés en la teleserie?) sufre un accidente menor, o un problema emocional, por lo que el cura decide ir a dejarlo a la casa para que esté protegido. Al llegar a la casa Pancho Melo actúa con la odiosidad de siempre, pero al ver la preocupación genuina del cura con respecto a su ahijado se empieza a abrir lentamente al cura.
Con lentamente hablamos de meses, meses donde el cura comienza a olvidar cada vez más su misión original y Pancho Melo comienza a volver a abrirse a la gente del pueblo. Esto culmina en una escena donde el segundo cuenta al primero la razón de su alejamiento emocional. Me gustaría que no fuese por un ataque homofóbico o la muerte de una pareja importante, pero parece ser temáticamente coherente. Un guionista mejor probablemente pueda escribir una razón válida que al mismo tiempo no caiga en las razones deprimentes de siempre. Pancho Melo se quiebra emocionalmente y lo vemos llorar por primera vez. Habla de cómo se intenta proteger emocionalmente y de cómo intenta dar el mejor ejemplo para tanto su hijo como su ahijado pero al mismo tiempo su bloqueo emocional afecta su relación con ellos también. El tiene miedo, un miedo terrible a abrirse y dejarse conocer, el miedo a que el otro le dañe, un miedo a ser herido. Pero para poder ser amados debemos pasar por el proceso terrorífico de abrirnos al otro, y este es el momento donde su personaje lo hace.
Puede no ser interpretado por Pancho Melo, pero ya lo empecé a llamar así y me da lata cambiar todo esto.
Después de este quiebre ambos comienzan a abrirse al otro, comentando lo que sucede en la isla y sus vidas pasadas. Discuten de religión, ambos confundidos con las creencias (o falta de) del otro, pero se nota el afecto al fondo de cada comentario irónico sobre cómo ambos han desperdiciado sus vidas. Tal vez algún día el cura está planificando lo que le enseñará a los chicos y Pancho Melo lo mira un segundo más de la cuenta, tal vez mientras comparten chela en el bar restorán sus manos se rozan y el ambiente cambia casi indescripiblemente. Es como si fuera un chiste largo donde sólo ellos dos saben el final.
No quiero pensar mucho más sobre lo que pasaría entre ellos dos, como la pista de baile se va vaciando a medida que avanza la noche pero ellos siguen bailando lento al centro, concentrados sólo en el otro y escuchando los latidos de corazón que cada vez se sienten más fuerte. Si pienso mucho en cómo su primer beso lo comparten bajo la lluvia en un claro del pequeño bosque que hay en la isla siento que me da rabia, comparándolo con el Isla Paraíso real, el mal chiste del Mega que por alguna extraña razón sigo poniendo de fondo para tomar once casi todos los días.
Probablemente lo hago porque el Etienne se ve más rico que la cresta.

No hay comentarios:

Publicar un comentario